LECLERC DES GOBELINS – Escena pastoril

15,000.00 IVA Inc.

SEBASTIAN JACQUES LECLERC (LECLERC DES GOBELINS) -Escena pastoril

PARÍS, 1734-1785
38. Escena pastoril Óleo sobre tabla
Medidas: 33 x 24,5 cm.

Hay existencias

Categoría:

Descripción

Sebastian Jacques Leclerc pertenece a una de las dinastías artísticas más importantes de París. Nieto del grabador Sebastian Leclerc e hijo de Sebastian Leclerc el Joven, nació en París en 1734. Se dedicó también a la labor de la pintura, siempre de la mano de su padre, quien a la sazón fue su primer Maestro. Como pintor de género fue brillante. Sebastian Jacques Leclerc fue nombrado profesor adjunto de perspectiva en la Real Academia de Pintura en 1758 y profesor en 1778. También lo fue en la fábrica de tapices de los Gobelinos de donde le viene su apodo.
En esta pintura se aprecia una sencilla escena pastoril, cuya belleza queda realzada por el fondo montañoso, envuelto en brumas, que la dota de gran profundidad. En general, el tema de la Arcadia fue uno de los más apreciados por los artistas del Renacimiento, que como bien sabemos, hallaban su inspiración en los asuntos relacionados con la Antigüedad Clásica. La Arcadia es una región de Grecia que, en el imaginario de dichos artistas, adquirió cierta connotación de felicidad, alcanzada gracias al alejamiento de las grandes ciudades. Por lo tanto, los personajes que ocupan este lugar utópico suelen ser pastores o ninfas que viven en pleno contacto con la naturaleza, alejados del mundanal ruido de la ciudad.

El Rococó francés, al que sin duda perteneció Sebastian Jacques Leclerc, retoma ese interés por el clasicismo y por la Arcadia, por lo que las escenas pastoriles, fueron muy solicitadas por parte de la burguesía en cuadros, tapices y elementos decorativos. En esta obra, el pintor nos muestra a cinco ninfas en el momento del baño. Todas se encuentran en diferentes actitudes, bromeando o charlando entre ellas, mostrando ese gusto por el detalle anecdótico que caracterizó al Rococó. Sus vestimentas tienen en efecto un estilo clásico, y para subrayar esa sensación de estar inmersos en el mundo antiguo, a la izquierda de la composición el pintor ha dispuesto una arquitectura en ruinas. Éste es el único elemento que recuerda la urbanidad y la civilización. Por todo lo demás, el paisaje es el verdadero protagonista de la obra, como las figuras, también ha sido realizado con una pincelada poco empastada, en tonos ocres y verdes que van adquiriendo tonalidades pastel en el fondo.

Bibliografía de esta obra: Catálogo Theotokopoulos.
Bibliografía referente a este autor: Thieme & Becker; Benezit, E.
Museos que poseen obra de este autor: Troyes, Angers, MRBAB (Bruselas), etc.